Sharapova, la reina de Australia
La rusa María Sharapova, número cinco del mundo, logró el sábado el título del Abierto de Australia de tenis tras derrotar en la final a la serbia Ana Ivanovic por 7-5 y 6-3. La servia tuvo su oportunidad, remontó un 2-4 en el primer set para colocarse 5-4 y 30-0 pero luego cometió varios errores no forzados, lo que le dieron la oportunidad a la rusa para remontar.

Y Maria no dudó, una vez arriba en el marcador, hizo sentir toda su presencia. Así luego de 91 minutos de juego, se hizo con la victoria, que coincidió con la celebración del Día Nacional australiano.
Sharapova demostró ser la jugadora más estable del encuentro, con 16 puntos ganadores y sólo 15 errores forzados, frente a los 33 de Ivanovic.
“En realidad, en la edición anterior no estuve cerca de la victoria. Sólo gané un juego. Si el año pasado alguien me hubiera dicho que estaría aquí con el título, les hubiera dicho ‘olvídalo’. El año pasado fue muy difícil para mí”, indicó la tenista de 20 años, que cuenta con tres títulos de Grand Slam en sus vitrinas.
“Tengo toda una nueva perspectiva sobre el tenis y sobre la vida después de mi lesión”, añadió.
“Hoy es el cumpleaños de mi madre y quiero felicitarla, con este gran cheque le enviaré ramos de rosas”, concluyó.Con lo que ganó bien podría comprarle algo mas . . . . .
Por otro lado, la desaparición de un ser cercano provocó un antes y un después en la carrera de la ex número uno del mundo. Una historia que muestra el lado sensible de la bella tenista rusa. Maria Sharapova conquistó el primer Grand Slam de la temporada y parte de esa inspiración surgió del dolor que le causó la muerte de Jane, la madre de su entrenador, Michael Joyce, en junio del año pasado a causa de un cáncer de ovarios.Se supo cuando la bella tenista rusa fue a recibir el trofeo del Abierto de Australia y tuvo palabras de de sentimiento y admiración para Jane, al indicar que su presencia y sufrimiento había cambiado su actitud y perspectiva de la vida.

“Michael agradeció el gesto de Maria y desveló que la jugadora vivió el proceso terminal de su madre con una dedicación tan especial que incluso su mentalidad ganadora llegó a verse afectada, y que fue normal que en todo el 2007 sólo ganase un título, el de San Diego”.
“Creo que le afectó más de lo que ella misma puede suponer. Obviamente ha estado en su mente”, indicó el técnico, quien entrena a Sharapova desde hace cuatro temporadas y a quien conoció cuando la jugadora tenía 11 años.
“Fue duro todo el sufrimiento y lo que conllevaba y, en los días en que entrenábamos, era difícil motivarme, ya que el tenis no era entonces lo más importante de todo”, añadió Joyce, quien informó que su pupila visitaba con frecuencia a su madre en el hospital.
Sumado a eso, Maria atravesó algunos problemas físicos que la alejaron de los primeros planos. “Era una especie de montaña rusa, todos aquellos problemas nos hicieron recapacitar. Hablamos y nos dijimos que hay algo más en la vida que perder partidos de tenis”, resumió Joyce.
Luego vino la etapa de felicidad, nuevamente de la mano del deporte que la catapultó a la fama. El último fin de semana selló su tercer título de Grand Slam, sin ceder un set, y recibió a cambio un cariño del público como nunca antes lo había merecido.
Bien merecido lo tiene.
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